Wiii!!! Llegamos al visitante número 100! Gracias a todos por no tener algo más que hacer y soportar mis fúnebres y estúpidas historias. Gracias!
Lima, jueves 13 de julio de 2006
Wiii!!! Llegamos al visitante número 100! Gracias a todos por no tener algo más que hacer y soportar mis fúnebres y estúpidas historias. Gracias!
Lima, jueves 13 de julio de 2006
Mientras trabajaba en mi computadora escuchando mi metal estrepitoso mi padre me interrumpió con una noticia que, para él, resultaba sorprendente.
Había leído en el periódico acerca de un asaltante que entró a un depósito y un perro rottweiler lo mató (O.o !).
A mí no me sorprendió demasiado cuando oí la noticia, ya que sé que aquellos perros son muy peligrosos. Si recuerdan un poco, siempre los asocian con la muerte como en la profecía o ahora que han sacado una película del perro del diablo (jajajaja el perro del diablo pes, ya no saben que sacar xD).
Recuerdo que mi padre me decía en manera repetida que debíamos tener cuidado con el Chubby.
El Chubby es nuestro perro: Fox Terrier, gordito, unos 30 de alto, ojos negros, cabello marrón/blanco y con un deseo asesino hacia todo ser viviente que represente armonía y felicidad.
A pesar de sus deseos de destrucción, para mí, particularmente, Chubby no representaba mucha amenaza, pero mi padre insistía (agarrándolo a Chubby y mostrándome sus dientecitos) en que podía ser un perro peligroso.
Lo que sí llegaba a ser Chubby más que peligroso era chinche. Cada vez que lo sacaba a pasear se le daba por morder incansablemente la correa. A veces me daban ganas de patearlo. No me dejaba caminar. Es de veras un demonio enardecido.
A veces me pongo a pensar un poco, acerca del origen de la incansable violencia de Chubby. ¿Tendrá algo que ver conmigo? No lo maltrato. ¿Será su personalidad innata? ¿Sus genes quizás? De seguro que en la época de las cavernas Chubby debe haber sido el líder de alguna manada caza-dinosaurios porque si no era así no existía razón alguna para explicar su agresividad. ¿Será un perro incomprendido en un mundo estricto? No lo dudo. Ni siquiera los perros del parque intentan congeniar con él ya que los odia a muerte.
A veces lo miro mientras duerme y trato de imaginar en qué piensa. ¿En un mundo para él solo? ¿En matarnos a todos? ¿O quizás acaso solamente en su hueso? Nunca lo sabré, pero lo que sí sé es que nunca lo molestaré más cuando esté comiendo.
Lima, 13 de Julio de 2006
¡Aj! Domingo... como odio los domingos... Nunca me gustaron en realidad, tengo la teoría que si descontáramos todos los domingos de nuestra vida, ya habríamos perdido un 30% de vida útil.
¡Es que no se hace nada! Todo está cerrado y la gente anda metida en su casita mirando el partido, siendo éste su único entretenimiento dominical.
Hablando del partido, este domingo era especial (whoa... ¿desde cuándo un domingo es especial?). Se disputaban la copa del mundo dos seleccionados: Francia/Argelia e Italia.
Terminé de desayunar (a la 1pm para variar) y comencé a mirar un poco del partido.
Lo que me dió mas estupor fue el equipo francés, liderado por Zinedine Zidane, que mantenía a raya a los atacantes italianos.
Me di cuenta de que todo el seleccionado francés, menos Zidane y cuatro gatos, eran jugadores morenos (siendo Zidane de familia argelina).
Es que en los últimos años, la inmigración a los países europeos ha crecido significativamente. Siendo Argelia una colonia histórica de Francia, esta mayoría argelina tiene ahora ya un fuerte protagonismo en diferentes ramas de la sociedad, una de ellas es el fútbol, que sin duda los franceses aprovecharon.
¿Fue acaso que por este "cambio" de raza Francia haya podido hacerle frente a mayores rivales incluyendo el coloso brasilero?
Mientras observaba el medio tiempo, me di cuenta de que eso tenía bastante que ver.
Hasta este punto de mi relato pienso que es un dato irrelevante, pero que era necesario incluirlo.
¡Tiempo suplementario! (whoa, que partido tan interesante ((para variar xD)) los dos seleccionados seguían en empate, un gol definiría quien sería el nuevo campeón del mundo, cuando veo que el partido se detiene. Hay un italiano tendido en el campo... (whoa... tengo que decirlo de nuevo pero, para variar) Todo mundo anda confundido, incluyéndome a mí, cuando escucho que hubo un incidente con Zidane y veo la repetición del impacto de cabeza que recibió el jugador italiano.
Lo ví en cámara lenta y me maté de la risa. Con más detalle, luego logré ver la escena completa. El jugador italiano le había dicho algo a Zidane que le molestó tanto que hizo que éste le tirara un cabezazo en el pecho (lógicamente el italiano se tiró al piso lesionado, para variar).
Momentos después, expulsaban del campo a Zidane con una tarjeta roja.
Cuando estaba almorzando, estuve pensando un poco en qué habría podido ser el insulto del italiano para que ocurriera el incidente. ¿Había insultado a su madre? ¿A la nación francesa? ¿A la revolución? No creo realmente que Zidane se hubiese molestado si le hubieran gritado ¡Rosseau de mierda! o ¡Robespierre cabro! ¿No? Y además no creo que a Zidane le interese lo que digan de personajes con más de 200 años de antigüedad.
A menos que hubiesen insultado a Pepe Le Pew (eso si era para matarlo) ¿o quizás a su calvicie? Me hubiera matado de la risa si le gritaban: ¡Oe pelao métete bien pes! Pero según lo que he oído la calvicie de Zidane le resulta sexy a las mujeres. Fue nombrado el jugador más sexy creo. Gustos locos.
La pregunta reside aún en mi mente sabiendo que me atormentará por años y años, pero siendo consciente de que se me olvidará mañana.
Lima, domingo 09 de julio de 2006
Época de finales. Todo el mundo anda nervioso y esperando que le haya ido bien en aquel curso en el que siempre dice que esta "cagao".
Llego a la universidad y veo el ambiente lleno de confusión. Las palabras "Belaunde", "Apra", "Odría" y "Velasco" se escuchan por doquier.
La gente hace su repaso de último segundo antes de ingresar a su respectiva cámara de gas.
Por mi parte me sentía tranquilo, sabía que no había posibilidad de jalar un curso tan fácil como historia del Perú (siendo yo tan aplicado en historia)pero aún así sentía aquel miedito que siente el que no estudió nada y espera que un golpe de estado suspenda el examen.
Particularmente, de los cursitos generales que llevo, historia del Perú fue el más difícil. ¿Desde cuándo la historia contemporánea del Perú se volvió tan complicada? Creo que ni la historia de Egipto con sus treinta y tantas dinastías y sus nombres sacados del chocolateo de letras era tan difícil.
Había estudiado las últimas separatas la noche anterior pero aún así me faltaba algo de ubicación.
Al momento que me entregaron el examen noté que el trago no sería tan amargo (como diría Toledo).
El examen consistía en cuatro preguntas, de las cuales sólo tenía que escoger dos (este nuevo método de evaluación es genial! ahora tengo que estudiar menos).
La primera pregunta trataba acerca de los planteamientos de Haya y Mareátegui, luego escogí otra en la que tenía que explicar el gobierno velasquista.
¡Eso es fácil! dije yo, pero al comenzar, no podía concentrarme. Quizás sería porque me había tenido que levantar a las 6 am para tomar una combi en medio de un frío siberiano o porque la chica que me gustaba estaba al otro lado de la clase resolviendo tranquilamente y sin problemas su examen.
Tuve que esperar a que se vaya para poder comenzar.
Felizmente para estos exámenes dan como dos horas, más que suficiente.
Terminé sin problemas, entregé el examen y me fui. Pero siempre recordando lo complicada que se había vuelto la historia del Perú.
Lima, sábado 08 de julio de 2005
La bulimia es una enfermedad de causas diversas (psicológicas y somáticas), que produce desarreglos en la ingesta de alimentos con periodos de compulsión para comer con otros de dietas abusivas, asociado a vómitos y la ingesta de diversos medicamentos (laxantes y diuréticos).
Es una enfermedad que aparece más en las mujeres que en hombres, que aparece en la adolescencia y dura muchos años.
La bulimia nerviosa (hambre de buey), junto con la anorexia nerviosa son trastornos de la alimentación que se manifiestan principalmente en mujeres jóvenes previamente sanas, en las que aparece un miedo paralizante a engordar.
Algunos autores consideran la anorexia nerviosa y la bulimia como enfermedades distintas, mientras que otros clasifican a la bulimia como una variante de la primera, existiendo síndromes mixtos de estos trastornos.
Efectos directos y secundarios:
• Aspiración (paso del contenido gástrico al árbol bronquial)
• Rotura esofágica o gástrica
• Neumomediastino (entrada de aire al interior de la cavidad torácica)
• Hipopotasemia (niveles bajos de potasio en la sangre).
Cuando el peso es inferior al 35% del peso ideal, se producen una serie de trastornos endocrino metabólicos, que pueden generar una miocardiopatías y arritmias cardiacas, que pueden conducir incluso a la muerte.
Ha través de los estudios se ha averiguado que nuestros hábitos y expectativas sociales incrementan la posibilidad de padecer anorexia o bulimia en las mujeres más jóvenes. Gracias al énfasis en las apariencias y la esbeltez, somos atacados constantemente a través de presión por parte de nuestro círculo social y la publicidad de productos y servicios relacionados con la salud y alimentación.
En un 70% de los casos este trastorno acompañado de anorexia (bulimarexia) y en un 30% se manifiesta como bulimia pura. La principal diferencia radica en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones esporádicos. El acceso de bulimia o atracón se inicia con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico. La bulimia está considerada como una enfermedad invisible porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la perciba.
Con un tratamiento adecuado la mayoría de las personas que sufren este trastorno mejoran sensiblemente y llegan a liberarse de él. Los elementos básicos de un programa de tratamiento son:
-Cuidado médico
-Planificación de un estilo de vida saludable
-Eliminación del ciclo de atracones y purgas
-Terapia dirigida a reforzar la autoestima y resolver problemas.
-Demostrar aptitudes eficaces de hacer frente a las cosas.
-Ser honesto(a) con su terapeuta e internista. No retener información.
Lima, viernes 07 de julio de 2006
Chubby seguía allí, sentado en el sillón, mirando a través del cristal de la ventana, en pleno sol que caía como lluvia encima de su cabeza. Inmóvil, contemplaba el vasto imperio terrenal que se le ofrecía delante de sus ojos. Nunca logré saber la razón de sus largas estancias en el sillón, quizás no se sentía muy a gusto en el mundo que se le había brindado. Quizás le parecía muy pequeño, como él. Se sentía como un rey admirando su ancho reino, observando orgulloso su obra de toda una vida. Miraba los jardines, las casas, los edificios, los techos, las ropas en los tendederos, a las personas que caminaban, observaba también los pájaros que aparecían regularmente por las ventanas.
Era como si lo anotara mentalmente todo, sentía la sensación que hacía algo más que una simple observación, parecía como si vigilara la ciudad de algún peligro latente, que se aproximaba y que en un día al azar nos atacaría sin aviso. Estuve descifrando su actitud desde varias perspectivas. Su quieto observar me hacía recordar la mirada de un niño, molesta y seria, cuando sus padres no le desean comprar algún juguete, o cuando se ve imposibilitado de salir a jugar con sus amigos.
Su mirada también me hacía recordar el enojo y a la desesperación, aquel que se da cuando un enamorado ve en medio de la fiesta a su novia coqueteando con otros chicos. Me acercó al umbral de la muerte y la tristeza, que aparece cuando un viejo mira el mar sabiendo que morirá dentro de poco. Y por último, me hizo ver el amor y la libertad, eso que se obtiene cuando uno corre sin rumbo a través de campo y se desploma aliviado en el pasto sabiendo que ha evadido para siempre a sus perseguidores. A pesar que lo más probable de la razón de la mirada de Chubby fuera el jardín del frente, a pesar de eso, esa mirada tan simple y sin ningún objeto de estudio, me ayudó a comprender el sentir de las diferentes facetas de la vida humana. Luego de hacer esta conclusión, vi que Chubby se paró en sus cuatro patas, fue a la cocina y empezó a comer sus deliciosas galletas para perro.
Lima, lunes 31 de enero de 2005
Cuando iba en la combi por la panamericana en la línea “S”, con destino a la avenida La molina, allí sentado, en la parte de atrás mirando por la ventana, noté algo que me pareció curioso. Al principio más que curioso me pareció inexplicable, pero me sirvió para escribir esto. Mientras leía a Bryce (ya que lo necesitaba para un examen de lengua) y escuchaba mi metal estrepitoso en mi MP3 noté, algo confundido, que una gota de agua había caído sobre mi mano que sostenía el texto. Había llovido la noche anterior, y estaba aún lloviendo, pero conociendo Lima sabía que la lluvia era bastante leve comparada con otras ciudades del globo. Bueno, el hecho pasó sin mayor importancia, y mientras seguía el carro por la Encalada, volví a sentir una gota que caía en mi mano. Más adelante volvió a ocurrir. Dos veces podía haber sido un capricho de los dioses, pero que ocurra por tercera vez es algo ya inquietante. Traté ingenuamente de revisar el techo de la combi, tratando de ver por dónde se podía haber filtrado el agua que había caído. ¿Sucederá acaso como en los submarinos?, ¿Donde el vapor se convierte en agua y aparece por entre las paredes del casco? En aquel momento, al mirar la cara de la gente que iba en la combi, pensé que todos estábamos dentro de un submarino. Sí, ya lo veía, toda la tripulación apiñada pensando en alguna cosa. Yo, particularmente, tratando de resolver el enigma de la gota de agua. Contemplaba las miradas de las personas y trataba de descifrar sus pensamientos. Observaba sus movimientos cuando bajaba una persona y los movimientos de sus manos cuando estaban sentadas. Las miraba y veía a la tripulación de un submarino nuclear soviético, sombría y con rostros sin ilusión, esperando inevitablemente la aparición de alguna fuga o la amenaza de algún torpedo enemigo. “Torpedo, decía yo. ¡Ja! Ya vas a ver sus caras cuando la combi choque con un torpedo”. Y bueno, mientras la tripulación seguía esperando su inevitable muerte, yo seguía aún con lo de la gota de agua. Después de investigar un rato, descubrí que el engaño de la gota de agua tenía la explicación más simple que la ingeniería naval me pudiera ofrecer. La ventana, semi-abierta, estaba llena de gotas de agua, y por la velocidad interdimensional de nave de star wars con la que viaja la combi, de seguro que algunas gotas habían entrado y caído en mi mano. Que aliviado y decepcionado me sentía a la vez luego del descubrimiento. Era tan simple y gran parte del camino me había tenido intrigado. Mientras la tripulación se preparaba a lanzar el misil nuclear, yo había logrado resolver el problema de la gota de agua. Iba a llegar a la avenida La molina, metí a Bryce en mi mochila y dejé a un lado mi metal estrepitoso para bajarme. Al bajarme, y caminar por la vereda, me di cuenta de que las gotas también caían del cielo. Cosa curiosa.
Lima, jueves, 06 de julio del 2006